Mi hijo no quiere ir a la escuela ¡Y tiene razon!

Este libro no aporte soluciones, recetas ni respuestas, tampoco tiene la verdad. Más bien compartimos una profunda reflexión sobre lo desfasada y arcaica que ha quedado la escuela tal como la conocemos hoy. Es urgente que modifiquemos estructuras obsoletas e inventemos sistemas en consonancia con las vidas que queremos para nuestros hijos. Deseamos que la escuela se pueda enfocar en contribuir al desarrollo de individuos sanos y no solamente de individuos productivos o exitosos.

Los niños son quienes sufren cada día y los padres sabemos cómo acallarlos. La violencia y la falta de respeto hacia las criaturas se han convertido en algo banal.

Queremos brindar una bocanada de aire puro, ideas y conceptos innovadores, además de la autonomía suficiente para no quedar atrapados en nuestros propios juicios. Esperamos abrir las puertas de unos cuantos corazones para que cada adulto decida acompañar la fuerza intrínseca y la belleza de cada niño, conectado con su propia naturaleza.

Ojalá que este libro sirva para escuchar silenciosamente el corazón de los niños que nos acompañan por la vida y que nuestra cultura transforme la mirada y confíe en el buen juicio y en los instintos de los niños y de las niñas. Solo así tendremos una oportunidad para un futuro más confortable y provechoso.

Editorial: Ob stare

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